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"Él nació un 9 de octubre de 1952, diez para las siete de la mañana. Él pudo no haber nacido. Ni sé cómo nació. El médico quería que yo tuviera un parto normal porque pensó otra cosa. Él creyó que yo tenía más vida de matrimonio. Total no tuve ninguna dilatación y sufrí lo indecible. Ya estaba perdiendo sangre y él no nacía. Si yo hubiera sabido todo lo que iba a sufrir no me hubiera casado por ningún motivo. Pero yo quiero lo único. Me comía todo el calcio. Se me iban cayendo los dientes de a uno. Total lo mío, a parte del cariño que le tengo, lo llevo a mirar como un accidente biológico no más. Toda la sangre que tenía en el cuerpo la perdí y la perdí dos veces. Nació con forceps, horrible: un cuerpecito inmensamente grande..."
[en: El Día que me quieras, Carlos Leppe]
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1 Comments:
Pero que foto más tierna. Me recuerda esos momentos en que uno es la vida enferma y rota por una pesadilla oscura y malévola que tiene como objeto producir pánico y angustia.
Lo mejor, sin duda es despertar. Hay ecos también de la Jette, esa peli de media hora de Marker (fantástico, el jardín botánico de París!)
La mala copia que hizo la industria hollyboludense es una afrenta. En fin, habla muy bien de esa barbarie fascistoide.
Saludos: Con.
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